miércoles 14 de julio de 2010

Living in Emergency

Ayer tuve el privilegio de asistir a un pase del documental “Living in Emergency” del director Mark N. Hopkins, donde se muestra el día a día, narrado en primera persona, de 4 voluntarios, 2 expertos y dos recién llegados, de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF).

Documental de una cruda honestidad, absolutamente necesario y cero condescendiente, donde se muestra sin ningún tapujo ni ánimo de esconder o maquillar las miserias y grandezas de los médicos que, por diferentes motivos, se embarcan en una “aventura” de este tipo.

¿Qué es lo que mueve a un burgués, como se autodefinen ellos mismos, a abandonar sus cómodas posiciones e irse a una zona de conflicto, Liberia y el Congo en este caso, para trabajar en unas condiciones peligrosas, de poca calidad, con escasos recursos, con muchas frustraciones, miedos, inseguridades? El documental expone sólo 4…pero qué más da…qué importa que sea el egoísmo, la falta de sentido de la vida, el sentirse un redentor….qué importa…lo que cuenta en definitiva es que un ser humano pone todo su tiempo, energía, cordura, vida familiar, confort al servicio de la comunidad. Lo verdaderamente importante es que lo hacen, aunque lamentablemente pocos repiten tras esa primera vez, esa primera misión.

Porque el documental muestra, sin pelos en la lengua y sin, como dije antes, artificios de ninguna clase, la cruda y humana realidad del trabajo de campo de un médico de MSF en la Africa subsahariana. El día a día plagado de inconvenientes, falta de medios para practicar una medicina de calidad, de facultad. Los problemas interculturales y de comunicación. El permanente enfrentamiento a duras decisiones: ¿salvo o no salvo? ¿atiendo a uno muy grave o a 10 graves? ¿dónde pongo mi límite para no verme arrastrado por el agotamiento y volverme inservible?. El asumir que no eres Dios Salvador, y que los muertos entre tus manos tendrás que contarlos por decenas sin que ello te afecte profundamente.

Se nos muestra a unos médicos irritados, cabreados, frustrados, con comportamientos en ocasiones rayando la niñeria, maldiciendo a diestro y siniestro, mostrando sus flaquezas, sus debilidades…humanos, en definitiva.

Una gran obra maestra de obligado visionado para todo el que se quiera presentar voluntario a MSF y, en general, para todo el que colabore con una ONG.

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